Crecen más de lo previsto las ventas minoristas en EE. UU.

En agosto, el sector minorista en Estados Unidos experimentó su mayor alza en cinco meses, gracias a fuertes ingresos en las gasolineras y tiendas de ropa, desvaneciendo temores sobre un segundo declive económico.

En agosto, el sector minorista en Estados Unidos experimentó su mayor alza en cinco meses, gracias a fuertes ingresos en las gasolineras y tiendas de ropa, desvaneciendo temores sobre un segundo declive económico.

Según el Departamento de Comercio, las ventas minoristas se incrementaron un 0,4%, el doble de lo pronosticado por los economistas y la mejor actuación desde marzo. Con la exclusión de una considerable contracción en el segmento de automóviles, las ventas al por menor aumentaron un 0,6%, el doble de lo pronosticado por los expertos.

Las estimaciones del mercado indican que el gasto de los consumidores crecería en este trimestre al mismo ritmo que lo hizo en el anterior, en el que se marcó una subida del 2%.

Los datos inspiran optimismo: es el segundo mes consecutivo de aumento en las ventas minoristas, que son una forma de medir la salud del consumidor.

El mejor comportamiento lo tuvieron las ventas en alimentación -con una subida del 1,3%-, los servicios sanitarios, la gasolina (+1,9%), la vestimenta (+1,2%), los deportes (+0,9%) y las tiendas generalistas (+0,4%). Los servicios sanitarios y la construcción tuvieron un comportamiento plano.

Pero el gasto sigue contenido en la primera potencia económica mundial y los analistas opinan que el consumidor estadounidense sigue con un comportamiento conservador, centrado en la adquisición de bienes de primera necesidad y de artículos con fuertes descuentos.

La activización de las ventas tuvo lugar en varios frentes, desde los comercios de ropa confeccionada a los grandes almacenes y tiendas de artículos deportivos, considerados un indicio de que la economía sigue recuperándose tras una decepcionante actuación en el segundo trimestre.