Una quinta parte del oro exportado de Perú es ilegal

Durante el último año el 'frenético' ritmo de producción de oro en Perú ha aumentado a causa de la pasividad de las autoridades y la afluencia de aventureros que saquean los subsuelos ilegalmente, indica el periódico The Financial Times.

Durante el último año el 'frenético' ritmo de producción de oro en Perú ha aumentado a causa de la pasividad de las autoridades y la afluencia de aventureros que saquean los subsuelos ilegalmente, indica el periódico The Financial Times.

En la Amazonia peruana se manifiesta una “fiebre del oro”. El sector obtiene enormes ganancias, mientras que la población y la naturaleza experimentan efectos negativos de la extracción del metal precioso.

Una quinta parte del total del oro exportado por Perú es producido por compañias y personas sin licencia que en su mayor parte trabajan en la región de Madre de Dios, cerca de la frontera con Bolivia y Brasil, cubierta de selvas y alejada de la atención de los funcionarios de Lima.

“La triste historia de Madre de Dios es una historia de sobreextracción”, dijo José Luis Aguirre, presidente regional de Madre de Dios, recoge The Financial Times.

“De Madre de Dios salen cada año oficialmente 17 toneladas de oro. Pero la mayoría de la industria minera aquí es informal: se estima que debe ser de 30 o 40 toneladas”.

Las autoridades dicen que al menos 200 personas están llegando cada día para unirse a las filas de los mineros “informales” que has destruido más de 18.000 héctares de selva.

Muchos vienen de las regiones montañosas más pobres de Perú con la creencia de que Madre de Dios es una versión moderna de El Dorado o Klondike,”donde el oro se encuentra disperso en el suelo para cualquier persona que lo reclame”, señala Víctor Zambrano, un agricultor local convertido en activista que trabaja para proteger la reserva natural de Tambopata.

El activista agregó que los inversores privados anónimos de Perú, México, Brasil, China y Corea también están realizando minería ilegal, utilizando maquinaria pesada para acelerar el ritmo de la destrucción.

Las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales ambientalistas de Perú están dando la alarma a causa de la 'fiebre del oro', y se muestran inquietas no solo por las ganancias libres de impuestos, sino por el medio ambiente y la salud de la población de Madre de Dios.

Juan Carlos Navarro, director en funciones de Cáritas, una organización católica no gubernamental, dice que la debilidad institucional, la falta de la voluntad política y la falta de recursos, han exacerbado el problema.”El Estado tiene que encontrar una manera de controlar los beneficios que fluyen de la industria”, afirma. “Y tiene que abordar el problema del mercurio. Hay estudios que muestran que las personas que han vivido en Puerto Maldonado (la capital regional) durante 6 meses presentan contaminación con mercurio”, agregó.

El metal líquido tóxico se utiliza en la extracción del oro a pesar del hecho de que esta práctica está prohibida en todo el mundo como extremadamente peligrosa para las personas y el planeta.

Actualmente, Perú es el sexto mayor  productor del metal precioso en el mundo.