La UE está trabajando en un nuevo plan de rescate financiero de Grecia

La Unión Europea (UE) discute la posibilidad de ofrecer nuevos incentivos a los tenedores de los bonos griegos, para la compra de nuevos títulos de Grecia que permita refinanciar la deuda del país con vencimiento en 2012-2014.

La Unión Europea (UE) discute la posibilidad de ofrecer nuevos incentivos a los tenedores de los bonos griegos, para la compra de nuevos títulos de Grecia que permita refinanciar la deuda del país con vencimiento en 2012-2014.

La medida puede formar parte del nuevo paquete de ayuda, objeto de debate actual entre la UE, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE). La decisión final debe ser tomada este mes.

El objetivo principal de las negociaciones es superar las divergencias entre Alemania y el Banco Central Europeo acerca de la participación de los acreedores privados en la reducción de la carga de deuda de Atenas.

Los representantes del Ministerio de Finanzas de Alemania insistieron en que los acreedores privados debieran consentir y aplazar la liquidación de sus valores. Sin embargo, el aplazamiento es inaceptable desde el punto de vista del BCE, que considera que en cualquier caso, jurídicamente se convertirá en un impago, lo que tendría consecuencias graves para el conjunto del sistema financiero europeo.

A su vez el jefe del BCE, Jean-Claude Trichet, propone crear el ministerio de Economía y Finanzas de la zona euro para que refuerce el control económico de la UE e interponga el veto sobre diversas decisiones y posibles amenazas para la estabilidad financiera conjunta.

Mientras tanto, el plan de rescate de Grecia del año pasado no ha funcionado: la carga de la deuda del país sigue creciendo, el retorno del Estado heleno al mercado de préstamos continúa siendo imposible y el rendimiento de los bonos griegos durante el año ha aumentado.

La ayuda del actual paquete de 110.000 millones de euros se asigna en cuotas trimestrales, sobre la base de la revisión del estado de la economía griega. Pero el FMI que, junto con la UE, es el principal acreedor del país no puede, en virtud de las normas, asignarle a Grecia esos fondos si las perspectivas de financiación del país durante los próximos 12 meses son vagas.

Como se descarta la reanudación de los préstamos del mercado, la decisión sobre la financiación adicional de Grecia en 2012-2013 la debe tomar urgentemente la UE.

Los nuevos créditos serán concedidos a condición de una aplicación de medidas más estrictas para la consolidación fiscal y la realización del programa de privatización a gran escala.

Entretanto, la agencia internacional de calificación de riesgo Moody's bajó la calificación de deuda de Grecia en tres escalones, desde el B1 hasta el Caa1 con perspectiva negativa, aduciendo al creciente riesgo de impago del país.

Ahora la solvencia crediticia de Grecia se sitúa en el nivel más bajo entre las principales agencias de calificación.