Apple después de Jobs: ¿Quién morderá la manzana?

Las acciones de Apple cayeron un 7% tras la noticia de que Steve Jobs deja el cargo de consejero delegado del gigante tecnológico, lo que despierta dudas acerca del futuro de la compañía. El precio de las acciones de la empresa se redujo en más de 20 dólares por acción, hasta los 356 dólares.

Las acciones de Apple cayeron un 7% tras la noticia de que Steve Jobs deja el cargo de consejero delegado del gigante tecnológico, lo que despierta dudas acerca del futuro de la compañía. El precio de las acciones de la empresa se redujo en más de 20 dólares por acción, hasta los 356 dólares.

En su comunicado, Jobs indicó que querría continuar en la empresa, que se ha convertido en una de las más influyentes del planeta, como presidente del Consejo de Administración y recomienda que Tim Cook lo reemplace a la cabeza de la compañía.

"Siempre he dicho que si llegara el día en el que no pudiera hacer frente a mis obligaciones al frente de Apple como consejero delegado, sería el primero en hacérselo saber", escribió Jobs en una carta dirigida a la junta directiva de la empresa. "Por desgracia, ese día ha llegado", añadió.

Ahora Cook y otros directivos se enfrentan a una tarea difícil: demostrar que son capaces de trabajar de forma independiente. El futuro cercano no despierta recelos, ya que por regla general las compañías tienen un programa para unos años elaborado bajo el liderazgo de ex directivos.

En el futuro más lejano, sobre todo si Jobs a causa de problemas de salud no pudiera ayudar con sus consejos, el equipo de Tim Cook tendrá que confiar únicamente en sí mismo. La principal dificultad, según los expertos, es que Cook, un buen gerente, organizador y especialista de ventas, puede no cumplir con la tarea de desarrollar nuevos dispositivos, determinar el mejor diseño y nuevas características.

Anteriormente Jobs tomaba personalmente las decisiones basadas en su comprensión no solo de la tecnología, sino también de la cultura popular. Según él, dar al cliente lo que quiere es un callejón sin salida. Hay que darles algo que ellos ni siquiera puedan imaginar. Por ejemplo, las tabletas iPad.