El sueño italiano de ser príncipe o cómo evitar el ajuste económico

En una localidad italiana han encontrado un modo peculiar para afrontar la crisis económica que sacude a la eurozona. Para evitar severas medidas de austeridad en la ciudad Filletino decidieron proclamarse un principado independiente con su monarca y su divisa.

En una localidad italiana han encontrado un modo peculiar para  afrontar la crisis económica que sacude a la eurozona. Para evitar severas medidas de austeridad en la ciudad Filletino decidieron proclamarse un principado independiente con su monarca y su divisa.

Sin tantos funcionarios se acaban los problemas. Esta es la idea de las autoridades italianas para reducir los gastos estatales. Para ello se proponen unir a las ciudades pequeñas fusionando sus administraciones locales. Filettino, situado en el centro del país, es una de esas localidades. 

"Es una idea horrible porque carece de todo sentido económico. Contamos con todo lo necesario para ser autónomos. Además, todas las ciudades vecinas están al menos a 30 kilómetros de aquí. Esto sería un absurdo. La mayoría de las administraciones locales no hacen nada. Tendrían que deshacerse de ellos en primer lugar", expresa Luca Sellari, el alcalde de Filettino.

Los recortes programados forman parte del plan de ajuste para ahorrar más de 60.000 millones de dólares. Los sindicatos acusan al Gobierno de que estas medidas afectan solo a los estratos más pobres y vulnerables de la población. 

Sin embargo, el alcalde de Filettino y sus vecinos ya inventaron una estrategia de lucha. Y es precisamente convertir a su pueblo en un principado independiente, con su propio monarca y moneda.

"Estoy seguro de que con la nueva moneda, la situación económica mejoraría. Tendrá un buen efecto sobre el turismo y atraerá a más gente a la zona", dice el tendero Paolo Cerrocchi.

De separarse de Italia, el pueblo no tendría que cargar con la deuda nacional. Además, los residentes aseguran que su localidad es capaz de mantenerse por sí misma gracias a los recursos de agua y madera que posee, aunque por el momento esta riqueza natural beneficia solo a las empresas privadas.

El mismo primer ministro, Silvio Berlusconi, ya ha visitado la zona para intentar contener la rebelión. Y es que Filettino suministra el agua a Roma y el alcalde amenaza con cerrar el grifo si no consigue convertir el pueblo en un pequeño Estado.

"Creo que de niño todo el mundo soñó con ser príncipe. Pues yo igualmente y ahora estoy a punto de materializar mi sueño", confiesa Luca Sellari, el alcalde de Filettino.

Por el momento, los billetes locales, llamados "fioritos" son solo suvenires y no tienen ningún valor económico. La administración local espera que en un futuro un fiorito equivalga a dos euros y sea la única divisa usada en todos los establecimientos del pueblo. Un ejemplo que podría ser tomado por muchas otras poblaciones en una situación similar.