La reciente historia del empresario brasileño Eike Batista, quien prometió convertirse en el hombre más rico del mundo, pero perdió 30.000 millones de dólares en el curso de un año y medio, es sin duda alguna, muy destacada.
Pero no es la mayor, ya que el mundo ha visto quiebras superiores y en plazos más cortos.
Que miles de millones se pueden reducir fácilmente a solo millones o aún menos, cuando todo parece prometer muy buenos beneficios, es lo que les mostraremos a continuación:
Pero no es la mayor, ya que el mundo ha visto quiebras superiores y en plazos más cortos.
Que miles de millones se pueden reducir fácilmente a solo millones o aún menos, cuando todo parece prometer muy buenos beneficios, es lo que les mostraremos a continuación:









