Hay lugares en la Tierra que parecieran estar especialmente predestinados para elogiar la Majestuosa Santidad de Dios, lugares que simbolizan la armonía prístina de la existencia humana. A menudo están aislados del mundo por alguna frontera natural. En Rusia, uno de tales sitios siempre ha sido y será Valaam, archipiélago en el lago Ládoga con su famoso Monasterio.




































