Un terrorista suicida acabó con las vidas de 35 personas inmolándose en el aeropuerto de Domodédovo de Moscú el 24 de enero. Más de 50 heridos están en los hospitales y 130 sufrieron lesiones leves y ya recibieron tratamiento médico. Una bomba formada por entre 5 y 10 kilogramos de trilita con metralla explotó a las 16:32, hora local. La tragedia causó una fuerte reacción de solidaridad en Moscú: la compañía de transporte Aeroexpress, cuyo tren circula entre una de las estaciones ferroviarias del centro de la capital rusa y Domodédovo, transportó a los pasajeros durante el día de hoy gratuitamente. Numerosos moscovitas se han dirigido en sus coches rumbo al aeropuerto para ayudar a los pasajeros a llegar a sus casas y otros han empezado a donar sangre para las víctimas de la tragedia. Los líderes de varios países expresaron su pésame y solidaridad a Rusia tras este terrible acontecimiento.












