El cataclismo natural que ha sacudido Brasil se ha convertido en la mayor catástrofe en la historia del país y en una de las diez peores tragedias de los últimos dos siglos.
La cantidad de víctimas mortales de las inundaciones y deslizamientos en el Estado brasileño de Río de Janeiro se ha elevado a 727, mientras que 207 personas siguen desaparecidas, según informó Defensa Civil y la Secretaría de Estado de Salud en su boletín más reciente. Al menos 6.050 personas se han quedado sin viviendas, y otras 7.780 se han visto obligadas a abandonar temporalmente sus casas, ubicadas en áreas de riesgo, y salvarse de las lluvias en edificios públicos.


















