El corazón de un fanático es lo que encarna a los Juegos Olímpicos, uno que puede ser lanzado al hielo del equipo preferido de hockey. O tal vez manoplas especiales de los colores de los anillos olímpicos con farolitos con los que se puede “guiñar” a los deportistas. Podría ser un delfín en esquís, señalan otros. Ahora ya existen más de tres mil variantes del símbolo de la Olimpíadas en Sochi de 2014.
Les presentamos los variantes de esbozos de mascotas enviados desde toda Rusia.
































































