X

Mensaje a RT

Nombre * Error message here
Correo electrónico * Error message here
Su comentario *
1 800 Error message here
feedback
Todas las noticias
Imprimir http://es.rt.com/c0b

Mi compañero automático

Publicado: 4 jun 2012 20:51 GMT | Última actualización: 4 jun 2012 21:26 GMT
Antes, cuando todavía no existían ni los controles remotos para el televisor y había que levantarse del sofá para cambiar de canal, los pilotos también solían sufrir de ciertas incomodidades. En aquella época, y estoy hablando de los años 20-30, para mantener la altura y la dirección, el piloto tenía que sostener el timón durante todo el vuelo, luchando con la turbulencia y orientándose gracias a referencias visuales (líneas de ferrocarril, ríos, caminos, etc.).  En 1912 a una mente genial se le ocurrió que estaría bueno tener algún dispositivo que permitiera mantener parámetros de vuelo en modo automático. Así fue como apareció el primer autopiloto. 

Hoy es imposible imaginar a un avión comercial sin autopiloto: imagínate lo difícil que sería volar, por ejemplo, desde Moscú a Buenos Aires con las manos puestas en los controles durante 17 horas. A parte de que no tendría sentido, ya que el autopiloto es muchísimo mas preciso y, en resultado, más seguro.  

El autopiloto clásico, que se sigue usando en aviones livianos hoy en día, es bastante primitivo: simplemente mantiene los parámetros que el piloto le indica. Pero los aviones en que tú vuelas ahora son ya muchísimo más complejos y, en teoría, permiten volar desde el despegue y hasta el aterrizaje sin que el piloto haga nada. Digo 'en teoría' porque los pilotos no deben acostumbrarse a que todo 'se haga solo', porque en caso de fallo ya ni se acordarían de cómo volar. Es por eso que durante el despegue y el aterrizaje preferimos pilotar manualmente siempre y cuando las condiciones sean favorables. Lógicamente, tampoco sería una buena idea tratar de volar en modo manual con poca visibilidad, vientos fuertes y en espacios aéreos de mucho tráfico, porque eso podría ser peligroso: no hay necesidad de arriesgar. Aunque a veces también eso se hace y no deja se ser seguro.En fin, ¿cuan automático es el vuelo si usamos el autopiloto lo máximo posible? Dicen que los pilotos de los Airbus son los pasajeros que mejor salario tienen… Es una broma, pero refleja bien las posibilidades de un autopiloto moderno. 

Antes del despegue tenemos que programar el autopiloto. Usando una computadorita que es bastante parecida a la ‘Gameboy’ (¡¿te acuerdas de la ‘Gameboy’?! ¡Dios, como pasa el tiempo!), pero con más botones, insertamos los datos necesarios, para que el autopiloto sepa a dónde, cómo y cuándo volar: aeropuertos de salida y destino, rutas, alturas, velocidades y un montón de cosas más. Al despegar y alcanzar los 300 pies de altitud ya podemos encenderlo y, si no hay necesidad de hacer algún cambio, el avión podrá dirigirse hacia su destino y nosotros estaremos controlándolo y tomando café. Es más, el avión también puede aterrizar y hasta frenar en la pista indicada en modo automático… ¡Eso sí, el rodaje hacia la terminal es todo nuestro! Bueno, espero que entiendas que no estoy hablando en serio. En teoría el autopiloto puede hacer todas esas cosas, pero en la práctica nunca es todo tan fácil: cada vuelo requiere diferentes actividades por parte de los pilotos y en vuelos cortos puede que no quede tiempo ni para tomarse aquel café. 

No voy a negarlo: el autopiloto simplifica mucho la vida. Pero eso no quiere decir que un piloto se pasa el vuelo leyendo diarios y descansando mientras el avión trabaja para él, como dice mucha gente (sobre todo las azafatas, que supuestamente tendrían que saber que volar no es sólo apretar botoncitos). Antes una tripulación consistía de 4 ó 5 personas –dos pilotos, navegador, ingeniero y hasta radista-. Ahora sólo somos dos: por eso cada uno de nosotros tiene mucho más que hacer y el autopiloto pasa a ser un elemento indispensable. Tampoco quiero asustarte: si el autopiloto falla no pasa nada, pues al fin y al cabo somos pilotos y cómo volar es lo que mejor sabemos. Es más, cierta falla no requiere acciones inmediatas y, en general, se suele continuar el vuelo hasta el destino como si no hubiera pasado nada. Es más difícil, lógico, pero de todos modos eso no es algo que pasa todos los días. 
Es un blog dedicado a los aviones y las últimas novedades de la aviación. El autor soñaba con volar desde los cuatro años de edad.

Artículos anteriores de experto

RT crea cada vez más videos en 360º. ¿Le gusta verlos en este formato?

Deje su opinión »

Últimas noticias