Opinión

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Javier Buenrostro

Historiador por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y McGill University, Canadá. Candidato a doctor en Ciencia Política por la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS), Francia.
López Obrador está trabajando y reorientando todo el gasto público. Está poniendo al Estado al servicio de los más vulnerables y no al de las élites, como era en el pasado.
Los mandatarios regionales han hecho una propuesta insólita para que se implemente en el período de mayor inestabilidad económica en cien años. ¿Cuál es el objetivo?
Pareciera que los adversarios de López Obrador nutren sus esperanzas políticas y anhelos electorales con las desgracias de los otros y quieren pavimentar su regreso al poder sobre el camino de muertos que pudiera dejar el coronavirus.
El coronavirus es el síntoma, pero la verdadera enfermedad es el capitalismo neoliberal que acabó con la seguridad social, los sistemas de salud pública y la soberanía de los países en sectores estratégicos. Habrá que empezar a recuperar estos elementos si queremos encontrar la cura al malestar social de nuestros tiempos.
En este periodo de crisis hay que ser solidarios y recordar como mantra que, por el bien de todos, primero los pobres. Es la única vía posible en la tormenta para que un país fraterno y unido prevalezca cuando llegue la calma.
Las noticias falsas, las opiniones infundadas y las declaraciones para buscar rédito político están a la orden del día. Algunas son producto de la confusión, pero otras son resultado de la irresponsabilidad y falta de solidaridad de unos cuantos con agenda propia.
Falta mucho por recorrer y podría haber ciertos traspiés en el camino, pero es un paso histórico y firme para que se puedan materializar los principios de justicia social plasmados en nuestra Constitución en 1917. No está mal para este gobierno empezar con lo que se había postergado por cien años.
Existe una polarización entre los votantes del Movimiento al Socialismo (MAS) y el resto de las agrupaciones políticas, que se oponen a este partido-movimiento pero que no logran ponerse de acuerdo entre ellos, dando origen a una fragmentación del voto de la derecha.
La salud de los ciudadanos no es vista por la mayoría de los gobiernos como un derecho humano, sino como un lucrativo negocio. El reto del presidente mexicano es revertir esa realidad, y los intereses en contra no son pocos.
Pasan las semanas y las situaciones convulsas están a la orden del día en Bolivia. Permanecen vigentes las órdenes de aprehensión contra Evo Morales y miembros del Movimiento al Socialismo (MAS), mientras que el gobierno golpista sigue dando tumbos en su ejercicio del poder.
Los golpistas bolivianos están mostrando toda su inexperiencia política, así como su desconocimiento de las leyes y tratados internacionales en dos temas claves: el derecho al asilo y el concepto de soberanía.
Durante las décadas del neoliberalismo, los salarios siempre crecieron por debajo de la inflación, perjudicando la única fuente de ingreso de la clase trabajadora y pauperizando sus condiciones vida, todos los días por más de cuarenta años.