'Sueños y pesadillas' de la comunidad latina LGBT en EE.UU.

Lesbianas, gais, bisexuales y transexuales… La comunidad LGBT todavía a día de hoy sufre una gran discriminación en todo el mundo. Y EE.UU. no es una excepción, a pesar de que allí esta comunidad está más protegida a nivel legislativo y la sociedad más acostumbrada que en otras partes. Pero ¿y los latinos? Nuestros presentadores, Virginia Vallejo y Nicolás Sánchez O'Donovan, recorren varias ciudades del país norteamericano para averiguar cómo viven los latinos de la comunidad LGBT.

En el tercer episodio de 'EE.UU.: sueños y pesadillas', la periodista colombiana Virginia Vallejo —autora del libro autobiográfico 'Amando a Pablo, odiando a Escobar'— y el corresponsal de RT en Español Nicolás Sánchez O'Donovan visitan la ciudad de Dallas, Texas, para ofrecer una mirada sobre los problemas de la comunidad LGBT local, desde una perspectiva latina, es decir, sobre las dificultades de los latinos que integran ese colectivo.

En esta parte de Texas, un estado considerado como sumamente conservador, hay una numerosa comunidad LGBT y entre ellos hay bastantes inmigrantes latinoamericanos. El año pasado, cuando una columna de miles de migrantes centroamericanos se dirigía a la frontera estadounidense, entre ellos había un grupo de gais que se mantenía apartado del resto. Y es que para los miembros de la comunidad LGBT es más fácil obtener asilo en EE.UU., aparte de que para ellos la vida aquí es mucho más tranquila porque reciben apoyo por parte de su propia comunidad.

Uno de los lugares donde se ofrece este tipo de ayuda es el Resource Center, cuenta Martín Balderrama, líder del grupo Orgullo Hispano. En este lugar "hacemos promoción para que las personas se cuiden de no contraer enfermedades de transmisión sexual", mientras que este centro de ayuda abarca "diferentes grupos", tales como "latinos gais", así como de "personas transgénero y lesbianas en nuestro grupo latino".

Muchas de estas personas que vienen de otros países, llegan aquí creyendo que EE.UU. es el sitio más libre del mundo, pero luego se encuentran con otra realidad, ya que ganarse la vida en ese país puede no resultar tan fácil como esperaban. "Ellos creen que el sueño americano es venir, trabajar y obtener mucho dinero", pero lo cierto es que para cubrir sus necesidades "necesitan a veces trabajar hasta dobles turnos" con apenas "muy poquito de descanso", ya que "los trabajos que ellos consiguen no son muy buenos, no les pagan muy bien", detalla Balderrama.

Además, frecuentemente ese estilo de vida resulta en que muchos de ellos "no hacen amigos, no tienen familia aquí y no tienen una vida social", de modo que "esa es otra parte de nuestro grupo que ayudamos a ellos a que tengan una vida social, a que conozcan a otras personas como ellos" para que vean que "hay más latinos que tienen los mismos problemas, la misma situación", explica Balderrama y concluye: "entonces, hemos venido a ser como una gran familia".