Embajador de Rusia en Venezuela: Ninguna compañía rusa plantea reducir su participación en el país

Las empresas occidentales buscan "contener el derecho de desarrollo a los pueblos" de Latinoamérica, afirma Serguéi Mélik-Bagdasárov, embajador de Rusia en Venezuela. Según él, Occidente hace todo lo posible para que su negocio tenga el "privilegio" de robar recursos, como robaron el petróleo venezolano incautando sus buques. Sin embargo, pese a esta presión, Venezuela mantiene su cooperación con Rusia, que este año cumple 240 años. Profundizamos en el tema en ‘Entrevista’, de RT.

El embajador de Rusia en Venezuela, Serguéi Mélik-Bagdasárov, ratificó el respaldo de Moscú a las acciones del Ejecutivo venezolano, liderado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en medio de un año especial para ambos países y con motivo del Día del Diplomático, que se conmemora este 10 de febrero en la nación eslava. 

Entrevistado por RT, en Caracas, el diplomático aclaró que ninguna empresa rusa ha declarado que quiere irse del país latinoamericano luego de la agresión militar de EE.UU. que terminó con el secuestro del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.

"Hasta el momento ninguna compañía rusa en cualquier esfera, en cualquier área, me planteó su salida de Venezuela o alguna reducción de su participación aquí, no, totalmente al revés. Siempre manifestamos nuestro pleno apoyo, un apoyo a la política del Gobierno venezolano, en la protección de su soberanía nacional y la independencia del país", dijo.

Mélik-Bagdasárov lamentó el accionar de la Administración estadounidense de Donald Trump, pero remarcó que "la diplomacia bolivariana de paz sigue vigente y está movida por el Gobierno encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez".

"Por eso el papel de la diplomacia hoy en día [es] enorme, porque la diplomacia es un instrumento de lograr la paz. Porque la paz es el objetivo y la esencia de nuestro trabajo diplomático", enfatizó.

Los cambios

Durante la entrevista, Mélik-Bagdasárov reconoció que el ataque del pasado 3 de enero sobre varios puntos de Venezuela dejó una "influencia" que no se puede omitir.

Indicó que se dio una "reducción" en la cantidad de turistas rusos que viajan a Venezuela, dado el "factor coyuntural" que ha atravesado la nación caribeña. "Las políticas agresivas de los EE.UU. son muy imprevisibles, no [se] puede prever qué va a pasar", deploró.

"Claro que lo que ha sucedido no trae nada bueno en este proceso, lógico, en este proceso de construcción de nuestro futuro, pero yo creo que estamos aguantando estos desafíos", afirmó el embajador.

En esa línea, insistió en que "'de facto' no hay ninguna restricción" para las compañías rusas que operan en Venezuela, sea con proyectos energéticos, culturales, comerciales, de agricultura o de salud.

El papel de Miranda

Mélik-Bagdasárov recordó que en este 2026 celebrarán los 240 años de los primeros contactos entre Venezuela y Rusia, con motivo del arribo del prócer venezolano Francisco de Miranda a suelo ruso en 1786 para pedir apoyo a la emperatriz, Catalina 'la Grande', en su cruzada independentista.

"Este septiembre vamos a celebrar justamente 240 años de cuando por primera vez pisó la tierra rusa, y vamos a seguir todo el año con varios eventos culturales, humanos, contactos. Es una amplia gama de nuestra cooperación también, no solo en lo material, sino espiritual, cultural, histórico", añadió.

Miranda llegó a Rusia con la Inquisición española pisándole los talones. La relación con la emperatriz rusa y con el príncipe de Taúrica, Grigori Potemkin, fueron claves para escapar de la persecución de la Corona, que lo perseguía por sus lecturas e ideas. Estuvo casi un año en el Imperio ruso. Su viaje, a lo largo de 4.000 km, se inició en el sur y lo llevó hasta San Petersburgo, la capital imperial fundada por Pedro I el Grande.