Los pecados de los banqueros centrales

En este episodio de Keiser Report, Max y Stacy dialogan sobre hacer pagar por sus pecados a los banqueros centrales responsables de las burbujas económicas. En la segunda parte Max entrevista a Jim Rickards, autor de 'Camino a la ruina: el plan secreto de las élites globales para la próxima crisis financiera'.

Max Kaiser señala que Nueva York experimenta "la burbuja inmobiliaria más importante que jamás ha conocido esa ciudad en sus 500 años de historia" y que "no le queda mucho para estallar". En ese contexto, Stacy Herbert cita un artículo del economista Andy Xie titulado 'Los creadores de las economías burbuja deben pagar por sus pecados', que hace referencia a la política monetaria que se está poniendo en práctica en Occidente.

Esa política, indica la presentadora, "no ha dejado de crear constantes ciclos de auges y desplomes". "De hecho, por cada auge que se crea, siempre se dice que esa subida acabará traduciéndose en algún tipo de inversión de capital en la economía real, pero al final nunca sucede así, y cada vez que del auge terminamos pasando al desplome, las fichas del casino acaban en manos de menos jugadores. Cada vez menos jugadores tienen más fichas".

Max le da la razón afirmando que "el poder va acumulándose en la élite más selecta, y encima esa élite modifica la ley para poder acumular aún más poder y riqueza […] Por lo tanto, Andy Xie tiene razón cuando dice que esa gente tiene que rendir cuentas".

Según recuerda el presentador, la causa de todos los movimientos de protesta que hay en el mundo ―como Ocupa Wall Street o Las vidas de los negros sí importa― consiste en el descontento de la sociedad con las políticas de los bancos centrales, que "permiten que la élite más selecta continúe robando para seguir acumulando poder".

Bitcóin, el "asesino silencioso de los bancos centrales"

El artículo de Andy Xie concluye con que la gente está molesta también con los banqueros de Morgan Stanley, JP Morgan y Goldman Sachs, entre otros. Sin embargo, por principalmente, "la culpa de todo la tienen los banqueros centrales que se lo permitieron y que son los que tienen que rendir cuentas". El problema es que la mayoría de la gente no es consciente de ello.

Hablando sobre el futuro de los bancos centrales, Max observa que el bitcóin es su "asesino silencioso". El mismo, a su juicio, "servirá para acabar con la idea que tenemos de los bancos centrales, sobre todo ahora que ya ha quedado patente que están totalmente politizados y que trabajan al dictado de la cleptocracia, la caquistocracia (los miembros menos preparados de la sociedad), los Warren Buffett de turno, y los mentirosos compulsivos y ladrones que dominan el panorama económico y político".