Estafa piramidal: cómo funcionan "las máquinas de dilapidar dinero"

En este episodio de 'Keiser Report', Max y Stacy discuten sobre las 'máquinas de dilapidar dinero' que han estado engullendo miles de millones de dólares de capital de inversión en los llamados unicornios tecnológicos o la fracturación hidráulica. En la segunda parte, Max continúa su charla con David Morgan, de The Morgan Report, sobre la desdolarización y sobre si las empresas de extracción de oro están por fin en tendencia alcista.

Stacy define como "máquinas de dilapidar dinero" a los inversores que no dejan de tirar sus recursos en operaciones que nunca son rentables, como las de WeWork, Uber, Lyft, etc., que han estado perdiendo dinero durante 10 años pero siguen emitiendo acciones porque siempre habrá alguien a quien endosárselas. Algo a lo que ella denomina una "estafa piramidal".

Max, por su parte, afirma que la actual economía se basa en la dilapidación de dinero. "Se dilapida con alegría porque no cuesta nada. Se puede conseguir financiación gratuita a través de los bancos centrales, que te entregan billones y billones de dólares si eres su amigo. Y esa gente, por cada billón que dilapida, se queda mil millones. Ese es el trato", asevera.

El modelo de negocio de la fracturación hidráulica es "otro eufemismo de dilapidar el dinero", porque las compañías que se dedican a la explotación del petróleo de esquisto requieren "más capital del que permite obtener", agregó el presentador. Esta industria energética es un "pozo sin fondo" que "no genera beneficios", reitera.

Respecto al proceso de desdolarización en el que se encuentra inmerso el planeta, el invitado de esta ocasión, David Morgan, opina que eso puede provocar que el dólar estadounidense termine derrumbándose, generando como resultado "una situación de hiperinflación y una depresión por liquidación de las deudas".

Como ejemplo de la desdolarización, Morgan cita a los países del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que "han adquirido el compromiso de dejar de utilizar en lo máximo posible el dólar, como demuestran todos los acuerdos de comercio bilaterales a los que han llegado China y Rusia en sus propias divisas".