La tensa situación política en Brasil, ¿un golpe de Estado enmascarado?

El 'impeachment' que ha vivido Dilma Rousseff en Brasil plantea muchos interrogantes sobre las fuerzas que se han movilizado para destituir a la presidenta electa de un país soberano. ¿Se está sentando un peligroso precedente? ¿A quién le conviene apartar del Gobierno a Rousseff? ¿Cómo afectará al tejido social el ascenso al poder de Temer? En esta edición de 'El Zoom', Javier Rodríguez Carrasco examina, con la ayuda de expertos, el reciente golpe bajo que se ha infligido a la democracia.

"Algo huele a chamusquina en Latinoamérica. En Brasil se está quemando la democracia. Unos lo llaman 'impeachment', pero yo creo que es un golpe de Estado puro y duro aunque, eso sí, enmascarado", opina el presentador del programa de RT 'El Zoom', Javier Rodríguez Carrasco.

"¿Todavía piensan ustedes que actualmente no puede haber golpes de Estado? ¿Se va a poder quitar a un presidente soberano cuando se quiera? ¿A quién le conviene que haya un cambio de Gobierno en ese país, precisamente?", plantea el periodista.

"La crisis política no se resolverá hasta 2018"

"La crisis política y social va a continuar durante meses y, posiblemente, no se resolverá hasta las elecciones de 2018 o más allá", opina el consultor y analista político Luis Tejero, quien estima que Brasil experimentará austeridad y ajustes y vivirá una situación similar a la del sur de Europa durante los últimos años.

Asimismo, Tejero asegura que "tanto el nuevo Gobierno como el que ha salido no están limpios de corrupción" y ha recordado que Brasil tiene ese problema "desde hace décadas": "No empezó con el PT (Partido de los Trabajadores) ni acabará con el PT", debido a que "el escándalo de Petrobras implica a partidos de todas las ideologías" y no lo va a resolver el 'impeachment' "a corto plazo".

¿Un plan orquestado por las oligarquías y las fuerzas extranjeras?

"Lo que ocurre en Brasil es parte de todo un plan que han orquestado las oligarquías de la región junto con fuerzas extranjeras, todos sabemos a quién nos referimos", ha declarado el presidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL), Manuel de Jesús Pichardo.

El líder de esta organización también considera que, debido a que en los últimos años resultaba "imposible" ganar las elecciones a los partidos de izquierdas, se diseñó un plan en dos fases: la primera, "utilizar a los medios de comunicación para desacreditar a los líderes de los partidos progresistas en el Gobierno"; la segunda, "judicializar los procesos políticos".

Globalización contra la integración regional

Pichardo señaló que los mismos procesos de desacreditación o "golpes de Estado suaves" han tenido lugar en otros países de Latinoamérica, como Argentina, Paraguay y Honduras.

Según el presidente de COPPPAL, esta reorganización geopolítica pretende dinamitar "todos los mecanismos de integración en los que no participa Occidente", como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el Mercosur y los BRICS.

Manuel de Jesús Pichardo también considera que Occidente "trata de moldear" la globalización a su estilo para que este proceso "que se afianza" quede bajo su control.