Sembrar el terror en tierras ajenas, sufrir el mal en carne propia

El atentado del pasado 14 de julio en Niza ha vuelto a poner en tela de juicio la estrategia de los países occidentales en su lucha contra el terrorismo. ¿Acaso la solución pasa por blindar el territorio nacional y exportar violencia a terceros países? ¿Qué sesgo introducen las autoridades al señalar a los autores de los ataques? En esta edición de ‘El Zoom’ Javier Rodríguez Carrasco analiza, con la ayuda de especialistas, la dudosa eficacia de las vigentes medidas contra el terror.

La falla de seguridad en el atentado de Niza es llamativa ya que un camión -al que luego se le encontraron explosivos- pudo pasar los distintos puntos de control hasta irrumpir entre la multitud. Sin embargo más llamativa fue la reacción del gobierno francés.

El presidente François Hollande ordenó desplegar 10.000 soldados e intensificar los controles en la frontera. Al mismo tiempo que anunció que iba a incrementar los ataques aéreos contra los terroristas en Siria y Irak a pesar de que no había ningún indicio de que el ataque estuviera ligado al Estado Islámico.

Su posterior reivindicación parece más un acto de propaganda que otra cosa ya que, el autor del ataque, no estaba en ningún listado según el propio Ministerio del Interior.

Injerencia y terrorismo

Javier Rodríguez Carrasco señala que algunos mandatarios siguen "pensando que la cosa es como hace años". Que pueden realizar bombardeos e invasiones a otros países sin pagar el costo. Difícilmente un vietnamita pudiera reaccionar a la invasión estadounidense de los años '60 poniendo una bomba en Nueva York, pero hoy eso ha cambiado.

"Las injerencias en Mali, en Egipto… en los países de las primaveras árabes… ¡están teniendo un costo!", sostiene el conductor y cuestiona que la solución propuesta sea insistir en el mismo camino. Hay que buscar la raíz de la amenaza terrorista y la misma no está en Medio Oriente ya que quiénes llevan adelante los ataques ya están en Europa y han sido criados allí.

Oportunismo

Si bien los ataques terroristas podrían tener como resultado lógico un llamado a la unidad de quienes se enfrentan a este flagelo, algunos gobiernos buscan utilizarlo en beneficio propio. El secretario de Estado de los EE.UU. John Kerry señaló al día siguiente del atentado en Niza que esto demostraba la necesidad de resolver el conflicto sirio.

Pero si bien hay consenso en la necesidad de acabar con la guerra que devasta a Siria resulta interesante preguntarse quién brinda apoyo a los rebeldes armados en ese país. Y como esas armas y combatientes también han ido a parar a las filas de Estado Islámico.

"Lo sucedido en Niza solo ha sido una gota más pero debe ser el aliciente que nos despierte", afirmó el presentador de 'El Zoom' y enfatizó: "Que nos despierte de un letargo en el que parece que estamos sumidos con teorías de medio pelo, de falsas tolerancias, del todo vale. De valores que son de caramelo en un mundo imaginario de fantasía".

Rodríguez Carrasco concluyó: "El miedo no es una opción… o ellos habrán ganado… y lo que les tenemos que hacer es mirar a los ojos a nuestros gobernantes y decirlos: haced vuestro trabajo, protegednos… y dejad de sembrar el terror en tierras ajenas o después sufriremos el mal en carne propia, como ya está pasando".