El reciente hallazgo de 87 elefantes masacrados por cazadores furtivos cerca de una reserva de vida silvestre en el delta del Okavango (Botsuana) ha desatado las alarmas entre los conservacionistas, que advierten que se trata de la mayor matanza de estos animales jamás registrada en el continente africano, informa el portal Unilad.
Los activistas señalan que el aumento de casos de elefantes cazados se debe al desmantelamiento de la unidad de anti cazadores furtivos, mientras el gobierno local pretende ignorar la verdadera escala del problema, por lo que urgen al nuevo presidente botsuano, Mokgweetsi Masisi, a tomar cartas en el asunto y poner fin a la caza ilegal.
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