El papa Francisco recibió una pomposa bienvenida en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), en el primer viaje de un pontífice a la Península arábiga. El príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed bin Zayed al Nahyan, y su séquito se encontraron con la máxima autoridad de los católicos en el aeropuerto para saludarle con un ramo de flores y una alfombra roja desplegada a su salida del avión.
El pontífice participará en un encuentro Interreligioso bajo el epígrafe de la 'fraternidad humana'. En un videomensaje que dirigió a los emiratíes a través del portal oficial del Vaticano en la víspera, Francisco calificó el viaje como una oportunidad de escribir "una nueva página de las relaciones entre las religiones", confirmando que "[los católicos y los musulmanes] somos hermanos pese a ser diferentes".
En la reunión interreligiosa celebrada durante la primera visita papal a la península arábiga, dijo que los líderes religiosos deben ser faros de paz y promover la dignidad de todos los hijos de Dios.
El papa Francisco advirtió que a menos que personas de diferentes religiones se unan para promover "caminos concretos de paz", el mismo futuro de la humanidad estará en duda.