El presidente de Rusia, Vladímir Putin, participó este jueves en 'Línea directa', un programa televisivo anual en el que responde a las preguntas de ciudadanos del país, donde compartió una historia personal en la que confiesa que se sintió muy avergonzado.
Según contó, durante un viaje realizado a principios de la década del 2000, una mujer de edad avanzada se acercó hasta él y se puso de rodillas antes de entregarle una nota. "Le dije que la miraría sin falta. La tomé, se la di a mis asistentes y ellos la perdieron. Nunca lo olvidaré. Todavía siento vergüenza", declaró visiblemente emocionado el mandatario, que recordó que, en aquella época, "el país se encontraba en una situación muy difícil".

