Amor prohibido en Auschwitz: La historia de una judía salvada de la muerte por un nazi

A pesar de que en la Alemania nazi las relaciones entre los arios y los judíos estaban prohibidas, a veces ocurrían incluso en las circunstancias más inusuales. Así, una prisionera eslovaca de Auschwitz consiguió salvarse la vida a sí misma y a su hermana gracias a un oficial de las SS que se había enamorado de ella.

Helena Citronova, de origen eslovaco, era una prisionera del campo de concentración de Auschwitz, pero consiguió evitar la muerte y salvar a su hermana gracias a la ayuda de Franz Wunsch, un oficial de las SS que trabajaba en el mismo lugar, relata 'Daily Mail'.

Helena trabajaba en un enorme almacén del campo llamado 'Canadá', donde se clasificaban las pertenencias de los prisioneros, y fue allí donde conoció a Wunsch en 1942. El oficial le enviaba galletas y cartas de amor, según contó la mujer muchos años después, cuando ya vivía en Israel.

"Cuando entró en las barracas donde trabajaba, me tiró aquella carta. La destruí allí mismo y en aquel instante, pero sí pude ver las palabras "amor" y "me he enamorado de ti". "Pensé que preferiría estar muerta que en relación con un oficial de las SS. Durante mucho tiempo después no podía ni mirarle", relató Helena.

A veces me olvidaba de que era judía y de que él no lo era, y sinceramente, al fin y al cabo lo quería

No obstante, la mujer confesó que sus sentimientos por Wunsch cambiaron con el tiempo, sobre todo cuando al campo llegó su hermana con sus hijos y el oficial intentó salvarlos. "Entonces me dijo: "Dime rápidamente cuál es el nombre de tu hermana antes de que sea tarde", y le respondí: "No vas a poder hacerlo, vino con dos niños pequeños", recordó Helena. Luego, Wunsch corrió al crematorio y salvó a su hermana, diciendo que trabajaba para él en la sección Canadá, aunque no pudo hacer nada por los niños.

Helena y su hermana sobrevivieron a Auschwitz, y aunque su relación con Wunsch nunca tuvo una continuación, declaró a su favor en el juzgado años después. "Hubo momentos cuando me olvidaba de que era judía y de que él no lo era, y sinceramente, al fin y al cabo lo quería", contó la mujer años más tarde. "El hecho es que mi vida fue salvada gracias a él. No escogí esto, simplemente pasó. Fue una relación que solo podía ocurrir en un lugar así, en otro planeta", confesó Helena en otra ocasión.