De ídolo en Bolivia a taxista en Madrid: La historia del actual máximo goleador del fútbol español

"Doy gracias por vivir un sueño como ese que no podía ni imaginar", confiesa el futbolista español Gerardo García Berodia, que se convirtió en un ídolo en Bolivia, donde jugaba en el club Jorge Wilstermann, pero que por motivos personales tuvo que volver a Madrid donde ahora trabaja como taxista. Hoy tiene revancha y es el máximo goleador de todas las categorías en el fútbol español.

"Me convirtieron en un icono publicitario, de marcas de trajes y hasta de la BMW", cuenta el futbolista español Gerardo Berodia, que hasta el año pasado jugó en el Jorge Wilstermann de Bolivia, en una entrevista del periódico digital Público. "No podía ni ir a comer a los restaurantes. Había niños que se abrazaban a mí llorando, padres que me pidieron hacer videos para el cumpleaños de sus hijos", relata Berodia. 

El futbolista cuenta que a unas semanas de llegar, le querían renovar el contrato por tres años, le aumentaron el sueldo tres veces y lo eligieron mejor jugador del torneo. "Fue algo importante. Alrededor mío se creó una adhesión social que, a los 32 años, yo ya no podía esperar de ninguna manera. Querían incluso que me nacionalizara y jugara con su selección", recuerda Berodia.

No obstante, ahora Berodia trabaja de taxista en Madrid, conduciendo de diez a doce horas diarias. "Mi hijo tuvo un accidente grave", cuenta. El niño se cortó con una puerta de cristal y la mujer de Berodia quería que pasara un curso de rehabilitación en Madrid. "Tuve que elegir entre la familia y el fútbol y no lo dudé. Cada uno tiene sus valores que no se pueden cambiar, y en esta vida hay que elegir", dice Berodia. "Hoy el niño ya hace vida normal. Juega al fútbol, hace atletismo, apenas le quedaron secuelas de los 600 puntos que le dieron", añade.

Además de conducir el taxi, el futbolista también juega en el club Navalcarnero, en Tercera división. Con 8 goles en 6 partidos, ahora es el máximo goleador de todas las categorías en el fútbol español, informa Público. Berodia no se muestra rencoroso por el cambio que se ha producido en su vida. "Doy gracias por vivir un sueño como ese que no podía ni imaginar", confiesa el futbolista.