En torno a las tres de la madrugada un equipo de rescate recibió un aviso sobre la desaparición del niño. El menor fue encontrado a las 11 de la mañana del día siguiente a unos 2 kilómetros del lugar donde se había perdido. Uno de los rescatistas que encontraron al menor contó que el niño estaba refugiado bajo una roca, allí se escondió de una fuerte lluvia por la noche.
Vinieron perros, pero hice que me dejaran en paz lanzándoles piedrasPero lo que más impactó a los adultos fue el relato del niño sobre cómo se le acercaron "perros, pero hice que me dejaran en paz lanzándoles piedras". Los adultos se quedaron perplejos al oír esta historia: en esta zona salvaje nunca han habitado perros, por lo que todo apunta a que el niño hablaba de lobos. Además en verano los lobos son especialmente peligrosos ya que es en esta temporada cuando las hembras enseñan a sus cachorros a cazar.
Según los cazadores, es un verdadero milagro que los animales se asustaran con el sonido de la caída de las piedras que lanzaba el pequeño valiente. Otros dicen que al niño le salvó que estaba refugiado y no se durmió al aire libre, en este caso los lobos seguramente le habrían atacado.