El gorro, la cámara, la novela corta y el escritor son parte del proyecto de un grupo de investigadores del Instituto de Neurociencia de los Países Bajos, quienes pretenden establecer si los lectores de un libro tienen las mismas emociones y sentimientos que el autor en el momento de escribirlo.
Los sensores, que se encuentran conectados tanto a la cabeza como a las manos de Grunberg, controlan sus ondas cerebrales, el ritmo cardíaco, la respuesta galvánica de la piel (medida eléctrica de excitación emocional) y expresiones faciales, explicaron los científicos.
"¿Sentirán los lectores las mismas emociones que tuvo Arnon mientras estaba escribiendo, o se observará un proceso totalmente diferente? Esta es una de las preguntas que queremos responder", comentaron los responsables del experimento.
Está previsto que la novela corta se publique en el segundo semestre del próximo año. Cuando se publique el libro electrónico, unas 50 personas en los Países Bajos lo leerán conectados a sensores en circunstancias similares a las de su autor durante la redacción de la obra.
Además, los investigadores han pedido al novelista que trate de mantener en cada fragmento una emoción dominante. "Compararemos los datos con la esperanza de descubrir los patrones (…) de cómo se crea y cómo se disfruta el arte", agregaron los neurocientíficos, quienes ya realizaron un pequeño ensayo con uno de los editores de Grunberg.
"Es como tener a otra persona en mi propio cerebro", dijo el ' conejillo de indias'.
Por su parte, el autor de la novela indicó que este proyecto nació del deseo de jugar con las posibilidades más oscuras que ofrece la tecnología de la lectura electrónica.