Una gran parte de las ideas utilizadas en la campaña 'anti-Sochi' se remontan al año 1980, cuando la capital de la URSS acogía la Olimpiada de verano y el entonces presidente estadounidense, Jimmy Karter, decidió boicotear los Juegos y convenció a 64 países más para que siguieran su ejemplo. Así, el oso pardo, la mascota de los dos eventos, perdió su aspecto de animal amistoso y tanto en una portada de 'Time' de 1980 como en una de 'Bloomberg Businessweek' de 2014 aparece representado como una bestia agresiva.
34 años después, también 'Time' volvió a ironizar sobre la celebración de una Olimpiada en Rusia: esta vez ilustró las elevadas medidas de seguridad de Sochi con cinco aros olímpicos hechos de alambre de púas de diferentes colores. Este símbolo tampoco es nuevo: ya lo utilizó el Comité Francés para el Boicot Internacional de Moscú'80.
Los defensores de los derechos humanos, por su parte, también resultaron fieles a viejos símbolos: en la página web que propone boicotear los Juegos de 2014 los aros olímpicos toman la forma de esposas, una imagen que ya utilizaron los humoristas gráficos en 1980.