Apple al descubierto: "Era como trabajar en una nuclear sin protección antirradiactiva"

"Trabajar para Steve Jobs era como trabajar en una central nuclear pero sin trajes de protección". Dos antiguos directivos de Apple, Don Melton y Nitin Ganatra, compartieron en un 'podcast' cómo es la compañía desde dentro.
Steve Jobs no dormía más de tres o cuatro horas por noche, contó Don Melton, exdirector de Tecnologías de Internet de Apple, hablando sobre los hábitos laborales en la empresa en un 'podcast' de Debug 47. "Hay una avalancha de e-mails que salen a las 02:45 de la madrugada y los vicepresidentes o vicepresidentes ejecutivos insisten en obtener respuestas. Y eso pasa una semana tras otra, mes tras mes, durante varios años", detalló en el mismo 'podcast' un excolega suyo, Nitin Ganatra, en su momento director de aplicaciones iOS de Apple.

"Yo siempre le decía a mi gente: si rediriges un correo electrónico a uno de tus subordinados a la una de la madrugada y no recibes una respuesta inmediata te molestas un poco […]. Recibes un e-mail de tu jefe, por ejemplo, de Scott [Forstall, vicepresidente del sistema operativo iOS], y no estás muy seguro de qué debes responderle. Entonces, rediriges el mensaje a uno de tus empleados incluyendo a Scott para que vea la respuesta cuando llegue. Es un apuro si esta persona no contesta hasta la mañana siguiente. A esta persona la miran mal y fuiste tú quien la hizo quedar mal delante de los jefes. Y eso es lo que traté de explicarles. Es algo muy sutil: no te lo exigen, pero, seamos honestos, es lo que esperan de ti", comentó Melton.

Detalló, además, que para todos los trabajadores de Apple el domingo por la noche se considera horario laboral y todo el mundo está delante del ordenador o pendiente del teléfono porque los lunes se celebraban encuentros de ejecutivos. "Estoy de vacaciones pero me llevo el portátil. Tengo acceso a Internet todo el rato y es muy probable que abra mi correo cuatro veces al día. Y eso, estando de vacaciones. […] Pero si consultas tus e-mails solo cuatro veces te sientes como un vago. Si un e-mail de tu jefe pasa tres horas y media marchitándose antes de que tú lo contestes... ¡es terrible!", añadió Ganatra.

"Cuando alguien venía a mi oficina y decía que quería ser directivo yo le preguntaba: '¿Cómo has dormido esta noche?'. Me contestaban: 'Bastante bien', y entonces yo les decía: 'Pues mejor, porque es la última vez que vas poder dormir bien", confesó Melton. Admitió que su trabajo también era divertido, que le hacía sentir satisfecho y le permitía estar rodeado de "muchas personas brillantes", pero al mismo tiempo tenía un lado oscuro: "Todos ellos son adictos al trabajo, son personas brillantes pero psicóticas".

"La gente me preguntaba cómo es eso de trabajar al lado de Jobs y de otros […]. Para explicárselo yo recurría a una analogía. Les decía que era parecido a trabajar en una central nuclear, pero sin recibir un traje de protección. Hay mucha radiación y, o aprendes a sobrevivir, o mueres. […] No es que sean personas rencorosas o intenten hacerte tropezar, pero son personas muy intensas", explicó Melton. "Supongo que está bien que los ejecutivos y los altos directivos trabajen hasta la muerte, pero esperar que cualquier empleado conteste e-mails a las 11 de la noche un domingo no es manera de dirigir una empresa", concluyó.