Los residentes del edificio contarán con un restaurante privado, jardín, spa y un centro de 'fitness' con sauna, piscina, biblioteca y sala de billar. Además, hay proyectada una bóveda de vino, terraza para pasear y una instalación para practicar el golf.
"Estamos muy orgullosos de haber creado un rascacielos desde el que se pueden ver las cinco regiones de Nueva York y que además adornará el 'skyline' la ciudad", dijo Macklowe.
Según datos preliminares, la torre contará con 104 apartamentos y el precio de cada uno oscilará entre 16,95 y 95 millones de dólares.