El servicio de lavandería móvil, que se presenta como 'Orange Sky Laundry', arrancó en julio, cuando los jóvenes compraron un generador de electricidad portátil y adquirieron gracias a donaciones dos lavadoras y secadoras. La técnica permite lavar 20 kilogramos en una hora. La lavandería usa el agua de los parques y de algunos negocios dispuestos a apoyarla.
La lavandería móvil funciona en sitios públicos de la ciudad de Brisbane 5 días a la semana, pero sus creadores planean extender el servicio al territorio de todo el país desde finales del próximo año, en el caso de que su experiencia en Brisbane sea exitosa.
El proyecto existe gracias a las donaciones que cubren el precio del lavado, alrededor de 6 dólares australianos (unos 5 dólares de EE.UU). Los fundadores invitan a unirse a su equipo a voluntarios dispuestos a trabajar por la causa.