La asociación francesa Noémi realizó un experimento en que a unos niños y a sus padres les enseñaron una serie de imágenes divertidas y les pidieron que repitieran las muecas que hacía la gente en la pantalla. Los padres no dudaron en hacerlo hasta que en la pantalla apareció una niña discapacitada, ante la que se quedaron inmóviles. Sin embargo, los niños no se detuvieron y continuaron el juego.
La finalidad del experimento era mostrar que la vida de cualquier persona discapacitada es igual de digna que la de todos. El mensaje que nos manda el experimento es que deberíamos tener los ojos de un niño para ver el mundo y tratar de la misma manera a las personas discapacitadas, informa el sitio web de noticias Cribeo.
La finalidad del experimento era mostrar que la vida de cualquier persona discapacitada es igual de digna que la de todos. El mensaje que nos manda el experimento es que deberíamos tener los ojos de un niño para ver el mundo y tratar de la misma manera a las personas discapacitadas, informa el sitio web de noticias Cribeo.
