En Italia el desempleo juvenil, voluntario o no, alcanza niveles récord

En Italia la situación que atraviesa el mercado laboral del país es muy alarmante, especialmente en lo que concierne al desempleo juvenil, que sigue subiendo desde hace algunos años.

En Italia la situación que atraviesa el mercado laboral del país es muy alarmante, especialmente en lo que concierne al desempleo juvenil, que sigue subiendo desde hace algunos años.

Mientras algunos jóvenes no trabajan porque prefieren vivir a costa de alguien, hay otros que anhelan y necesitan encontrar un empleo, pero no tienen éxito en su empeño. Y como no parece haber una solución a corto plazo, muchos se sienten obligados a emigrar.

Así comenta su situación Elena, una estudiante que pese haberse graduado en lingüística y dominar el alemán, francés y español, desde hace más de un año no puede encontrar trabajo fijo: “Si la situación no mejora, la única posibilidad de encontrar trabajo será buscándolo en el extranjero. Estoy muy cansada de continuar así, ya estoy a punto de marcharme. No creo que esto vaya a cambiar”.

Un miembro de la anterior generación, Leonardo, que trabajó toda su vida en una oficina de correo y ahora está jubilado, a su vez, afirma que en su juventud encontrar trabajo era mucho más simple y que la situación por la que atraviesa el país es absurda.

“La juventud es el época más preciosa de la vida. Y no importa si los jóvenes quieren trabajar o no. Lo importante es que el gobierno tiene que hacer algo para brindarles trabajo y despertar en ellos interés”, aseguró.

Mientras unos desesperadamente intentar encontrar trabajo, hay los que ni siquiera están pensando en ello, es el caso de Neri, de 25 años, quien sigue viviendo con sus padres. “Trabajar es aburrido. Y no me importa ni la política, ni la economía. Este es un país libre y cada uno puede hacer lo que quiera”, asegura esta desempleada que por ahora no quiere emprender la búsqueda de empleo y cuyo lema de vida “vive el día de hoy”, no cambia.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística del país, una de cada cinco personas menores de 30 años, es decir más de dos millones de italianos, se encuentra en el paro y tampoco está estudiando.