12 millones de personas en riesgo de morir en el Cuerno de África

La ONU declaró oficialmente el estado de hambruna en dos regiones del sur de Somalia, advirtiendo que solo una acción urgente y a gran escala podrá salvar a 12 millones de personas en todo el Cuerno de África que se enfrentan a una crisis desesperada.

La ONU declaró oficialmente el estado de hambruna en dos regiones del sur de Somalia, advirtiendo que solo una acción urgente y a gran escala podrá salvar a 12 millones de personas en todo el Cuerno de África que se enfrentan a una crisis desesperada.

La situación más crítica afecta directamente a unas 350.000 personas de las dos zonas de Somalia, el sur de Bakool y Lower Shabelle, que tienen tasas de malnutrición de hasta el 50% de la población, aunque dentro de uno y dos meses se extenderá por todo el país.

Al mismo tiempo la ONU estimó que unos 12 millones requieren asistencia de emergencia en toda la región y pidió a la comunidad internacional 300 millones de dólares de ayuda humanitaria para "salvar vidas" de forma inmediata.

"Cada día que nos retrasemos en prestar asistencia es, literalmente, cuestión de vida o muerte para los niños y sus familias en las áreas afectadas por la hambruna", alertó el coordinador de Asuntos Humanitarios de la ONU para Somalia, Mark Bowden, en Nairobi.

La ONU aclaró que una hambruna se declara en caso de que se combinen las siguientes variables: el índice de malnutrición aguda entre los niños supera el 30%; más de dos personas por cada 10.000 habitantes mueren al día y la gente carece de acceso a alimentos y otras necesidades básicas.

En lo que a Somalia se refiere, dos años consecutivos de sequía y la acción de la guerrilla islámica han llevado el país al borde del colapso. Los índices de malnutrición en la región, según alerta la organización, "son actualmente los más altos del mundo", y en algunas zonas de Bakool y Baja Shabelle se registran más de seis muertes diarias por cada 10.000 habitantes de niños menores de cinco años.

Además, las áreas más afectadas del sur de Somalia albergan a unos 310.000 niños que sufren malnutrición aguda, en la peor crisis alimentaria de África desde la hambruna que azotó a esta región entre 1991 y 1992.