Las leyes antiaborto dejan 'huérfanas' de derechos a muchas mujeres en EE.UU.

Durante las últimas cuatro décadas el gobierno estadounidense no ha protegido los derechos de cientos de mujeres embarazadas, pasando por alto su derecho a abortar, según el último informe de los Defensores Nacionales de las Mujeres Embarazadas (NAPW, por sus siglas en inglés).
Los autores del estudio, que ha sido publicado este martes, recogen 413 casos criminales y civiles en 44 estados de EE.UU. en un periodo que va desde 1975 a 2005, y describe situaciones en las que mujeres embarazadas fueron arrestadas, condenadas, recluidas en centros psiquiátricos o sometidas a tratamientos médicos. Desde 2005 la NAWP detectó unos 250 casos y los autores admiten que los datos pueden ser incompletos. 
En la mayoría de los casos las mujeres fueron detenidas y arrestadas no solo por haber interrumpido el embarazo o por intentar hacerlo, sino también por haber perdido el bebé de forma no intencionada.
En uno de los casos un juez en Ohio encarceló a una mujer para evitar que abortara, mientras en que Oregón una mujer fue trasladada a un centro psiquiátrico tras rechazar la recomendación del doctor de pasar la prueba de sangre adicional por diabetes.

En otro de los casos registrados en Washington D.C. la corte decretó que una mujer en estado grave se sometiera a una cesaría contra su voluntad. Ni la madre ni su bebé sobrevivieron a la operación.  

Según se recoge en el dossier, la tentativa de suicidio de una mujer en Indiana fue calificada el año pasado como intención de matar el feto. 
 
Según los autores del informe, tales casos son resultado de las pecularidades de la legislación estadounidense. "Usan la legislación para mantener embarazadas a las mujeres. Tenemos el poder sobre los bebés y las mujeres, es lo que dicen los jueces", dice una de las autoras del informe y el líder de la NAWP.