Tres integrantes del grupo punk femenino Pussy Riot interpretaron una escandalosa plegaria 'punk' en el altar de la Catedral de Cristo Salvador, en Moscú, después de lo cual fueron encarceladas y juzgadas por vandalismo y ofensa de los sentimientos religiosos de los ortodoxos. El caso Pussy Riot ha tenido una gran resonancia en la opinión pública rusa, que se divide en dos sectores: los que denostan su acción como un sacrilegio y los que consideran inocentes a las integrantes del grupo punk.
AFP
De las tres integrantes del grupo condenadas, Ekaterina Samutsevich fue puesta en libertad condicional en octubre de 2012, mientras que las otras dos, Nadezhda Tolokónnikova y María Aliójina, salieron en diciembre de 2013 en el marco de la amnistía aprobada por la Duma Estatal.