El maquinista del tren siniestrado en España ignoró avisos para aminorar la velocidad

El análisis de las cajas negras del tren que descarrilló el 24 de julio en Santiago de Compostela revela que el maquinista, que circulaba a una velocidad de unos 199 km/h, ignoró tres avisos que indicaban la proximidad del tramo -limitado a una velocidad de 80 km/h- donde se produjo el accidente, que costó la vida a 79 personas. 

También se ha confirmado que el impacto del tren se produjo a 179 kilómetros por hora, más del doble de la velocidad permitida en el tramo del siniestro, así como que el maquinista dejó de hablar por el teléfono 11 segundos antes del descarrilamiento.