Ninguno de los pasajeros que iban a bordo sufrió ningún daño. De hecho, durante el vuelo, los tripulantes ni siquiera se percataron del ataque. Solo cuando la nave aterrizó y los técnicos llevaron a cabo una inspección rutinaria, se descubrió un agujero en el rotor, presuntamente de un proyectil de 10 o 15 milímetros de calibre.