El embajador estadounidense en la Republica Checa, Andrew Schapiro, solo necesitó cinco meses en su puesto para que le cerraran las puertas del palacio presidencial de ese país.
Antes de su designación, el embajador Shapiro nunca había desempeñado ningún puesto diplomático, pero hay reportes que indican que recaudó más de un millón de dólares para la campaña electoral de Barack Obama.
