Los mandos militares croatas que participaron en la ofensiva fueron juzgados por el Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia, que les absolvió de los cargos. Mientras que los serbios que participaron en el conflicto sí recibieron condenas en firme.
El escritor Antonio Elegido opina que en este caso el Tribunal ha sido injusto y tendencioso al juzgar a unos y a otros no.
