Al tratarse de la comida, las tensiones han subido entre los desplazados a ese lugar. Allí se encuentran bloqueadas miles de personas tras el cierre de la llamada Ruta de los Balcanes. Las autoridades griegas esperan poder vaciar el abarrotado lugar de acogida en un plazo de dos semanas. Están tratando de trasladar a sus ocupantes a albergues cercanos construidos por el Gobierno y ya han abandonado el lugar unas 800 personas, aunque las autoridades informan que cada día siguen llegando al campamento nuevas oleadas de gente.
