El conflicto entre Turquía y los kurdos agrava la crisis siria

kurdos que luchan contra el movimiento yihadista del Estado Islámico, ya que Ankara reprime a la población kurda realizando operativos militares incluso en su propio territorio. Estas operaciones van oficialmente dirigidas contra el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, pero afectan directamente a la población civil.