El abogado brasileño Mario Madureira asegura que la condena contra el exmandatario de su país es una muestra más de lo que considera un "golpe de Estado, empresarial, parlamentario y judicial" que intenta "destruir los derechos" de los ciudadanos e "impedir la continuidad de las políticas sociales" implementadas por Lula da Silva y Dilma Rousseff desde 2003 hasta 2016.
