La alianza atlántica sigue obsesionada con la capacidad defensiva del enclave ruso de Kaliningrado y justifica sus frecuentes maniobras cerca del territorio del país euroasiático a la contención de una supuesta amenaza rusa en Europa.

La alianza atlántica sigue obsesionada con la capacidad defensiva del enclave ruso de Kaliningrado y justifica sus frecuentes maniobras cerca del territorio del país euroasiático a la contención de una supuesta amenaza rusa en Europa.