Las fuentes policiales apuntan al chofer del autobús como posible culpable del accidente. Según esta hipótesis, no adoptó las suficientes precauciones e incluso llevaba unos auriculares puestos al cruzar la línea ferroviaria.
Este suceso tiene lugar semanas después de que más de 20 menores murieran al caer su autobus por un desfiladero.
