María Isabel Hernández, hija de una mujer que falleció por coronavirius en una residencia de ancianos, señaló que los familiares necesitan explicaciones y que les den una solución, así como garantías de que una situación como la actual "no volverá a suceder nunca más". "A las familias nos tienen muy olvidadas", lamenta.
Cuando su madre enfermó, María Isabel quería que la trataran en un hospital, pero no se lo permitieron porque la residencia de ancianos tenía "orden de no trasladar al hospital a nadie". La mujer no pudo volver a ver a su madre antes de que esta falleciera por la enfermedad, que se ha llevado muchas otras vidas en ese centro para personas mayores.
"Es el 'modus operandi' de la mayoría de las residencias: todo va bien, no hay ningún problema (...) pero de repente te llaman, o no te llaman, diciendo que se ha puesto muy malo o te llaman diciendo que ha fallecido". "Lo peor ha sido no poder estar con ellaen los últimos momentos de su vida", confesó Hernández.

