Aunque al principio del video nadie se le acerca, llegando a desorientar nuestras expectativas, segundos más tarde sí que muchas personas se deciden a tocarlo y hasta abrazarlo. Tanta es la emoción de Janne que rompe a llorar. Un video realmente conmovedor que es capaz de tocarle el corazón, hacerlo reflexionar sobre las personas que padecen de este virus, y quizás hacerle llorar. La melodía que acompaña las imágenes no pudo ser mejor escogida.

