La decepción de la joven fue infinita.
Si en una de sus bromas anteriores Homes le cortó el pelo a su novia mientras dormía, en otra se arrodilló ante ella, sacó del bolsillo del pantalón una pequeña caja, y cuando la abrió apareció ante los ojos de la chica bolsa de té. "Jenny, ¿me haces una taza de té", le preguntó a su decepcionada amada.
