En la región de Kaliningrado, Rusia, una lancha de desembarco militar varó de repente en la playa, sorprendiendo a un grupo de personas que estaban tomando sol.
En un país donde los tanques cruzan de imprevisto los caminos y los aviones vuelan muy bajo sobre las carreteras seguramente que ya más de un ruso esté acostumbrado a presenciar esta clase de singulares situaciones.

