Los testigos de la operación fallida dicen que no estaban preparados para los impactos de maderos rotos que recibieron. Algunos de los espectadores se desmayaron y uno sufrió una fractura de pierna. Uno de los testigos dio una explicación del accidente: normalmente los barcos descienden sobre correderas de metal, y en cambio en esa ocasión las correderas utilizadas eran de madera. Dicen que después del incidente la Administración prohibió observar tan cerca la puesta a flote de naves.

