La luchadora estadounidense de la WWE Shayna Baszler ha dado a conocer algunos apartes de su época como peleadora de artes marciales mixtas (MMA) al lado de la excampeona de la UFC Ronda Rousey.
En un pequeño adelanto del próximo capítulo de la serie documental 'WWE Chronicle' —que narra detalles de la vida de algunas de las superestrellas de la lucha libre— Baszler cuenta cómo logró influenciar a Rousey, y a otras exestrellas de las MMA, a interesarse por el deporte que combina combate y artes escénicas.
La dos veces campeona femenina del torneo NXT (de la WWE) también pisó la UFC —entre 2013 y 2015— y en esa época inició su amistad con Rousey, con quien compartía casa junto con las luchadoras Marina Shafir y Jessamyn Duke. Las cuatro eran conocidas en la MMA como 'The Four Horsewomen' ('Las cuatro jinetes').
Para ese entonces, Baszler confiesa que ya era "fan" de la lucha libre y cuando había que escoger qué ver en el televisor que tenían sintonizaba programas de lucha libre como 'Smackdown', y así indirectamente las demás terminaron empapadas del tema.
Finalmente todas "fueron absorbidas por las historias o por lo que sea" y quedaron "atrapadas". "Yo fui quien las metió a todas en la lucha", subraya Baszler.
"No quiero tomar el crédito y decir: 'Soy la razón por la que Ronda comenzó a luchar'. No es nada de eso, pero yo soy la razón por la que Ronda comenzó a luchar", afirmó Shayna con una sonrisa.
La propia Ronda Rousey había demostrado su gusto por la lucha libre desde sus días en la UFC —donde fue campeona de peso gallo— y su sobrenombre 'Rowdy' en la WWE es un homenaje al famoso luchador Roddy Piper. Tras alejarse de los octágonos en 2016, ingresó a la empresa de entretenimiento en 2018 y ese mismo año obtuvo el campeonato femenino de lucha libre profesional (Raw Women's Championship). Actualmente se encuentra retirada, según ella, porque quiere dedicar más tiempo a su familia y recuperarse de sus problemas de salud.


