Yuanqiao, un pueblo chino con más de seis siglos de historia, que se remonta a la dinastía Ming (1368-1644), se ha convertido en un "escenario fílmico natural" en medio del auge de las miniseries en China. La particularidad es que prácticamente la totalidad de sus 1.600 habitantes participan como extras, transformando a la comunidad en un set de rodaje viviente, informa SCMP.
Los residentes, desde niños hasta ancianos, reciben unos 100 yuanes (14 dólares) diarios por su participación. El elenco incluye incluso al ganado, como gallinas o patos, y un asno especialmente diestro puede llegar a cobrar 500 yuanes (72 dólares) por jornada.
El fenómeno despegó en 2024, cuando un equipo de producción descubrió por casualidad el auténtico y tradicional ambiente del pueblo y un grupo de granjeros locales se presentaron ante el director para ofrecerse como actores. Desde entonces, se han rodado más de 40 series en sus calles, y la actividad no cesa. "Antes usaba mis manos para sostener una azada. Ahora sostengo guiones", resume un residente de 60 años.
La industria de las miniseries ya contribuye con aproximadamente el 20 % de los ingresos locales y está revitalizando la comunidad de manera palpable. Yuanqiao no es un caso aislado: otras localidades rurales están siguiendo un camino similar, demostrando cómo este popular formato de entretenimiento está dando una nueva vida económica y social a las comunidades históricas de China.
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